Lectura Fácil
La Lectura fácil es una herramienta de comprensión y fomento de la lectura que garantiza la accesibilidad a la información a todos y todas, independiente de sus capacidades.
Este método está enfocado en niños y niñas con diversas dificultades lectoras, problemas de aprendizaje o cognitivos (incluso extranjeros que están aprendiendo un idioma). La historia, el contenido, los valores, entre otros, permanecen. Lo que cambia es la manera de presentar el texto, las ilustraciones y el formato.
¿Cómo reconocer un texto de Lectura Fácil?
- La tipografía es clara y fácil de leer
- El tamaño de la letra es más grande
- Los interlineados son mayor entre líneas y párrafos
- Los márgenes son más amplios
- Los diálogos están separados de la narración
- Las ilustraciones son sencillas, concretas y con contraste entre figura y fondo
- El texto está adaptado: ortografía, gramática y léxico más sencillo para evitar ambigüedades (se suprime el lenguaje figurado y metafórico)
Leer es un placer que permite comunicarse, compartir, dialogar, experimentar, soñar, sociabilizar. Además, considerando que más de un tercio de la población tiene dificultades lectoras, la Lectura Fácil se convierte en una derecho social, que se adapta a necesidades e intereses.
El propósito de la lectura fácil va más allá de facilitar el
conocimiento de nuestro entorno, permite también aumentar el
aprendizaje, desarrollar el sentido crítico, reconocer una
mayor creatividad e imaginación. Favorece la autonomía
y la participación ciudadana de todos y todas. Este tipo de lenguaje es una
forma de respetar la diversidad humana y la inclusión social.
