Albert Einstein y su Premio Nobel de Física
Albert Einstein, gran físico que, a pesar de su relevante Teoría de la Relatividad, no fue por ella que ganó el Premio Nobel de Física, sino que fue en 1921 por la de efecto fotoeléctrico.
El fenómeno consiste en la emisión de electrones por un material al incidir sobre él (una radiación electromagnética, como la luz visible o violeta).
En realidad, el fenómeno fue descubierto por Heinrich Hertz en 1887, al observar que el arco que salta entre dos electrodos conectados a alta tensión, alcanza distancias mayores cuando se ilumina con luz ultravioleta, que cuando se deja en la oscuridad. Sin embargo, la explicación teórica fue hecha por Einstein, quien en 1905 publicó un artículo basando su formulación de la fotoelectricidad en una extensión del trabajo sobre los cuantos de Max Planck, físico y matemático alemán, considerado el fundador de la Física Cuántica.
Las investigaciones de Einstein, suponen que la radiación electromagnética esta formada de paquetes de energía y que dicha energía depende de la frecuencia de la luz. Pero no sirve cualquier radiación electromagnética: tiene que tener una determinada frecuencia, denominada frecuencia umbral. Por debajo de dicha frecuencia umbral no se produce efecto fotoeléctrico, aunque se aumente mucho la intensidad de la radiación. Por encima de la frecuencia umbral sí que se produce el efecto fotoeléctrico y la emisión de electrones es mayor a medida que aumentamos la intensidad de la radiación.
Actualmente, el efecto electromagnético lo utilizamos más de lo que creemos, por ejemplo, en las puertas del ascensor: si una persona entra mientras se están cerrando, corta el rayo de luz que activa una célula fotoeléctrica y las puertas se vuelven a abrir. También, podemos notar este efecto en los detectores de movimiento, en el alumbrado público, en el regulador de la cantidad de tinta en las fotocopiadoras, en los satélites, calculadoras, relojes y muchos otros.
